Momo Benavidez: esperando lo inesperado.

 Momo Benavidez: esperando lo inesperado.

Gerónimo, más conocido como El Momo, es de la ciudad de La Plata, estudiante y casi casi abogado, influencer y stremear, el mejor del IRL. Su mayor sueño siempre fue el de convertirse en futbolista y poder llegar a jugar en la primera división del club de sus amores, Platense, pero eso nunca lo pudo conseguir por culpa de una serie de eventos desafortunados, que él siempre utiliza como enseñanza de vida para sí mismo y para sus seguidores, a los que busca influenciar con el buen ejemplo.

El Momo irrumpió en el mundo del streaming con una historia real, graciosa y emocionantes para los cientos de espectadores que estaban en ese momento conectados, esperando otra cosa totalmente diferente, pero encontrándose con alguien que cambiaría sus vidas y la forma de hacer stream para siempre. Como dice el famoso meme…

Todo comenzó a raíz de una discusión, una anécdota: “Disculpame, ¿vos queres que nos caguemos bien a trompadas?, ¿cuál es tu problema?”. Las personas que venimos siguiendo al Momo desde sus primero inicios, recordamos y recordaremos eternamente aquella “batahola” en el supermercado chino. Fue épica.

A mi modo de entender, la fascinación fue tan grande porque Gerónimo Benavidez se mostró tal cual es, sin medias tintas, sin filtros, sin falsedad. Hoy en día vemos como los personajes o personas que realmente triunfan en el entorno digital, son los que finalmente comprendieron qué era lo que el ecosistema de la web les estaba pidiendo a gritos… autenticidad.

A partir de ese momento, podemos ver cómo utiliza en sus streamers  a las anécdotas de su propia vida como herramientas para comunicarse y conectarse con su público de la manera más real posible. De esta manera, nos sentimos fuertemente identificados con él, con su personalidad o con sus actitudes frente a diversas situaciones. Claro que siempre está presente ese condimento extra que le da la incertidumbre de no saber para qué lado va a seguir después, picantes o reflexivas, tienen algo que lo diferencia del resto de los creadores de contenido. El Momo motiva a sus seguidores a jamás rendirse, a continuar luchando por lo que uno quiere y cree.

Gran parte de su público es relativamente jóven, incluso muchos de ellos todavía continúan sus estudios secundarios. Es por esta razón, que busca anécdotas de su pasado como estudiante o temas sobre los cuales problematizar con el objetivo de poder motivar a todos esos chicos a seguir estudiando ya que “los va a salvar de muchas cosas”.

Ciertamente creo que esto es algo admirable, que me hace recapacitar, y espero realmente que haga recapacitar a el resto de sus seguidores, en que no todos los creadores de contenido que nos encontramos en internet, Youtube u otra plataforma, son tan buenos influenciadores como él. Cuando utilizo la palabra “buenos” no los estoy calificando por su capacidad como productores de contenido sino por la calidad de sus mensajes en los mismos.

El viernes 19 de octubre, en la ciudad de La Plata, tuve el honor y agrado de conocer a Gerónimo en el marco de la FuckUp Night Vol. IV. Este evento en particular, trata de juntar en una noche a personas exitosa para que cuenten los fracasos que los llevaron a donde están. Porque, seamos sinceros, para triunfar antes hay que fracasar. En el lugar pude ver a muchos jóvenes que fueron hasta allí para escucharlo y conocerlo, pero también debo decir que habían muchas personas que no estaban familiarizadas con el mundo del streaming, por lo que se vieron enormemente sorprendidas al escuchar la historia que contó Momo. De hecho, en el momento de hacerle preguntas, la madre de uno de sus seguidores le agradeció por todas las enseñanzas que le dejaba a su hijo y destacó el trabajo de Gerónimo al momento de ejercer bien la influencia sobre un público tan vulnerable a los cientos de miles de productos de otros influencer que, lamentablemente, no les dejan este tipo de mensajes positivos.

 

 

Cómo sorprendió aquella noche de octubre, El Momo, nos sorprende con cada transmisión, con cada storie, con cada tweet. Con él, siempre podemos esperar lo inesperado. Pero eso no es para nada malo, sino que solo produce más ganas de saber qué va a pasar después. Lo que sí sabemos, es que eso que viene después no es una simple enseñanza de vida, sino una motivación para convertirnos en la mejor versión posible de nosotros mismos.

No se ustedes, pero yo estoy impaciente por volver a ver al Momo.

 

M.P – Jefe de redacción GoodGame

GoodGame Quadama

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.